
La Guardia Civil ha investigado al presunto autor de un delito contra la fauna y flora por colocar lazos prohibidos por carecer de homologación y la persona investigada no estar autorizada por la Dirección General de Caza para el empleo de estos métodos extraordinarios de control de especies.
Los hechos se desarrollaron en una finca ubicada en la comarca cacereña de la Sierra de Montánchez el pasado mes de julio, cuando los agentes localizaron en dicho lugar unos lazos fabricados rudimentariamente con alambre. Estos dispositivos consistían en un cable con un nudo corredizo, que carecía de freno o tope, el cual se cerraba cuando lo atravesaba un animal, quedando este atrapado por el cuello, el cuerpo o por una extremidad.
Se trata de un método de captura masivo y no selectivo, conocido como lazo…
que puede afectar de manera indiscriminada a especies cinegéticas, especies protegidas e incluso animales domésticos, provocando en muchos casos lesiones de gravedad y la muerte de los animales. Estas artes prohibidas, suponen una grave amenaza para la conservación de la fauna silvestre y ocasiona, a su vez, el sufrimiento de dichos animales.
Las trampas estaban instaladas en unos huecos creados previamente en la alambrada del cercado de la finca, con el fin de facilitar el paso de los animales para su captura.
Los agentes de la Guardia Civil indagaron acerca de la autoría de la instalación de estas prácticas, hasta que lograron sorprender infraganti a un hombre que manipulaba los lazos. Al requerirle la autorización para el empleo de métodos extraordinarios de control de especies cinegéticas, comprobaron que carecía de la misma.
Con las pruebas recabadas, los agentes investigaron al presunto autor de los hechos, a quien se le atribuye la supuesta comisión de un delito contra la fauna y la flora por emplear artes prohibidas en la captura de los animales y carecer de autorización









