
La Central de Almaraz ha finalizado este jueves 14 de mayo, la 31 recarga de combustible de su Unidad 1, y comienza el nuevo ciclo de operación a la espera del preceptivo informe del Centro de Seguridad Nuclear y posteriormente en base a la misma, conocer la decisión del Gobierno de España sobre la prórroga de la explotación solicitada por las empresas propietarias hasta 2030.
Durante la recarga de la Unidad 1 se han incorporado a la instalación 1.200 trabajadores adicionales a la plantilla habitual, la mayoría extremeños, por lo que durante 12 días han trabajado en la instalación más de 2.000 profesionales, alcanzando picos máximos de 2.200 trabajadores en el emplazamiento.
Mejora, actualización y modernización de sus equipos
CNA recuerda que anualmente llevan a cabo inversiones en la planta por valor de 50 millones de euros para la mejora, actualización y modernización de sus equipos, por lo que de esta manera, la Central Nuclear de Almaraz se encuentra «en las mejores condiciones técnicas para seguir operando, incluso hasta los 80 años (2063)».
Igualmente señala que la central de North Anna (Virginia, EEUU), gemela de Almaraz, cuenta ya con licencia para operar 80 años, y apunta que en total, en los Estados Unidos, ocho reactores tienen licencia para funcionar 80 años y unos ochenta reactores cuentan con licencia para operar hasta 60 años y prevén solicitar la extensión hasta los 80 años.
Desde CNA destacan también que esta recarga «significa un importante revulsivo económico para la zona», en la que han participado más de 70 empresas nacionales e internacionales, y se han ejecutado más de 13.000 trabajos y 15 modificaciones de mejora, y actualización tecnológica, que solo pueden realizarse cuando la Unidad está parada, por lo que se implantan mientras se lleva a cabo la carga de nuevo combustible en el reactor.
Entre las actividades que se han realizado, destaca la revisión general y reacuñado completo del estátor del alternador principal, lo que «garantiza plenamente la seguridad y la fiabilidad de la instalación durante, al menos, 20 años más», y lo que a su juicio demuestra «una clara apuesta, de las empresas eléctricas propietarias, por la continuidad de la Central Nuclear de Almaraz».
Insisten en la asfixia económica
La Central Nuclear de Almaraz señala que sus costes operativos son «muy competitivos», pero insisten en que su viabilidad económica está «seriamente comprometida por la inasumible carga impositiva, que supone más del 75 por ciento de sus costes variables».
Destacan también, que el actual contexto internacional marcado por la guerra de Irán ha puesto de manifiesto de nuevo que «la continuidad de las centrales nucleares como la de Almaraz es imprescindible para garantizar la seguridad de suministro», ya que mantiene la reducción de emisiones de CO2, con precios asequibles y reforzando la autonomía e independencia energética de España y Europa.
El suministro eléctrico mediante generación nuclear «garantiza siempre, pero aún más en etapas de incertidumbre», un precio de la energía eléctrica «estable y mucho más económico» que el proveniente de otras fuentes como el gas cuya alta volatilidad, en costes y suministro, impacta de manera directa incrementando los precios.
La Central Nuclear de Almaraz finaliza asegurando que ha operado siempre con «un criterio técnico correcto de generación o absorción de potencia reactiva para el control de tensión de red», atendiendo a las necesidades del sistema y manteniéndose siempre dentro de los márgenes técnicos y de seguridad de sus equipos oportunamente comunicados al operador del sistema.








