
La Confederación Regional Empresarial Extremeña (CREEX), como única representante de todo el empresariado extremeño, muestra su satisfacción por la decisión de prorrogar la vida útil de la Central Nuclear de Almaraz (CNA) hasta 2030, señalando que es “una buena noticia para Campo Arañuelo, para Extremadura y para España”.
El secretario general de CREEX, Javier Peinado, recuerda en el comunicado que «el tejido productivo de la región, igual que la sociedad extremeña en su conjunto, se ha pronunciado reiteradamente por la continuidad de la central, con actos como la visita a sus instalaciones de CREEX junto a la patronal madrileña CEIM hace poco más de un año». Una reivindicación que, subraya, «trascendió lo regional y a la que se sumaron también CEOE y CEPYME, además de contar con el respaldo de las empresas que gestionan la instalación y del Gobierno de la Junta de Extremadura».
“Ya entonces dijimos, como habíamos venido manteniendo, que Almaraz era una instalación estratégica por su impacto económico en la comarca, por su peso determinante en el tejido industrial extremeño y en la atracción de proyectos de inversión y por ser factor decisivo para la garantía de estabilidad de suministro y soberanía energética de España, incluso de Europa”, ha explicado el secretario general.
Llamamiento para empezar a planificar el futuro de la central sin demora
Peinado, que se ha felicitado porque se haya impuesto “la lógica frente a la demagogia”, ha valorado la decisión como una muestra de “sensatez y responsabilidad”, no solo por lo que supone para el desarrollo de Extremadura, sino por el problema que habría supuesto para asegurar el suministro eléctrico en el conjunto de España. En esa misma línea hace un llamamiento para empezar a planificar el futuro de la central sin demora: “2030 es ya pasado mañana y el tiempo vuela; si no, dentro de tres años estaremos en la misma situación”.
“Debemos pensar en alternativas que no pasen por el desmantelamiento de la instalación, sino por opciones como sustituir los dos grandes reactores que hay ahora por un sistema de minirreactores, como se está haciendo en todo el mundo, que permitan flexibilidad, seguridad y disponibilidad de energía estable siempre que sea necesario, a la vez que se garantiza el empleo y la inversión como elemento tractor para nuevos proyectos industriales en nuestra región”, ha señalado, para añadir: “ya lo dijimos, aquí no se trataba de sustituir un elemento de empleo y generación de riqueza por otro, sino de sumar inversión industrial que permita encarrilar el deseado cambio de modelo de Extremadura”.
Conseguir un mix energético sostenible y eficiente que garantice el desarrollo económico de todo el país
Peinado ha situado esa planificación en un doble frente: por un lado, permitir que la comarca mantenga “cuando menos” el nivel de actividad que tiene hora mismo; y por otro, definir qué papel debe jugar esta energía como soporte y respaldo de las renovables, hoy por hoy la fórmula más eficiente para dar estabilidad al sistema.
Para ello, CREEX ha avanzado que seguirá colaborando de forma coordinada con las organizaciones empresariales más relevantes, con Foro Nuclear, con las Administraciones públicas y con la sociedad en su conjunto, en busca de soluciones definitivas y a más largo plazo que se traduzcan en “un mix energético sostenible y eficiente que garantice el desarrollo económico de todo el país” y, al mismo tiempo, en el mantenimiento y el desarrollo industrial de Extremadura y, muy especialmente, de la comarca del Campo Arañuelo.








