
OPINIÓN
por el Grupo Municipal LIBERALES del Ayuntamiento de Navalmoral
«Liberales propone reforzar los accesos a Navalmoral para proteger su economía y su papel comarcal»
Navalmoral de la Mata afronta un momento decisivo. Perdimos la oportunidad de abrir la ciudad y soterrar la línea ferroviaria. Ni el PSOE ni el PP lo evitaron y hoy las obras avanzan en superficie; y, con ellas, surge una necesidad muy concreta: proteger la actividad económica diaria mientras se construye el futuro.
Los liberales lo resumen en una idea sencilla y directa: cuidar cómo se entra a la ciudad. Porque en una localidad como Navalmoral, donde el comercio, la hostelería y los servicios marcan el pulso económico, todo empieza por algo básico: que sea fácil llegar.
No es una cuestión de opinión. Es lo que dicen los datos. El estudio de tráfico elaborado por la Universidad de Extremadura (2017) ya constataba que los accesos principales soportan más de 15.000 vehículos al día, con intensidades que superan los 10.000 en vías clave como la avenida de las Angustias. También advertía de puntos donde, en hora punta, el tráfico llega a duplicar la capacidad de la infraestructura. En otras palabras, Navalmoral funciona sobre el acceso rodado.
Cuando ese acceso falla, las consecuencias son inmediatas. Menos facilidad para entrar implica menos visitantes. Menos visitantes se traduce en menos consumo. Y menos consumo acaba impactando directamente en los ingresos del comercio local. Con estimaciones prudentes, una caída moderada del tráfico puede suponer entre 70.000 y 300.000 euros menos al mes en actividad económica.
Ese escenario ya empieza a notarse. El movimiento disminuye, el flujo de clientes se resiente y el cierre de comercios deja de ser un hecho aislado para convertirse en una preocupación creciente. El riesgo, advierten desde Liberales, no es solo el impacto económico, sino acostumbrarse a él.
Liberales propone actuar de inmediato sobre los accesos de Navalmoral. La medida, imprescindible, pasa por mejorar la fluidez del tráfico, reforzar la señalización, acondicionar las principales entradas y exigir a ADIF el mantenimiento adecuado de las zonas afectadas por las obras.
Los problemas son visibles en recorridos que forman parte del día a día de los vecinos
Así, la entrada desde la rotonda de la N-V por las calles Marqués de Salamanca, Don David González, Luis Cuenca, Azalea y Cartagena, hasta Sadí de Buen o la avenida de la Constitución, presenta graves deficiencias que afectan directamente a la movilidad y, con ello, a la actividad económica.
Navalmoral sigue siendo un nodo de referencia para miles de personas de toda la comarca, pero ese papel no está garantizado. Depende, en gran medida, de que el acceso sea sencillo, claro y eficaz. Cuando se dificulta la entrada, la ciudad pierde fuerza. Cuando se reduce la accesibilidad, la actividad se enfría.
Liberales defiende una línea de actuación clara: cuidar y proteger lo que funciona. Cuidar el comercio, la hostelería y los servicios; proteger el empleo y evitar que el presente se deteriore mientras se proyecta el futuro. Porque el potencial de Navalmoral no está en duda. Lo que está en juego es algo más inmediato: que ese potencial pueda seguir llegando cada día.
Y, para ello, Liberales tiene claro que hay que dar una respuesta de conjunto en la que un plan de accesos fácil, bien señalizado y sin obstáculos, resulta imprescindible.








