Detenidos 20 miembros de una organización criminal trasnacional dedicada al tráfico de personas y drogas 

tráfico de personas

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La Policía Nacional ha desmantelado una organización criminal responsable de la entrada irregular en España de más de 400 migrantes, que se dedicaba al tráfico de personas y de drogas, entre Argelia y España. Los miembros de esta organización criminal trasladaban a los migrantes en potentes lanchas a cambio de cantidades de dinero que oscilaban entre los 8.000 y los 10.000 euros por persona y lo hacían sin ninguna medida de seguridad.  Los agentes han detenido en total a 20 personas, de ellas 16 en España y 4 en Bélgica. 

La Policía Nacional con la colaboración de la Policía Nacional de Francia, la Policía Federal de Bélgica, la Agencia Tributaria y con la coordinación de EUROPOL Y EUROJUST, ha desarticulado una organización criminal trasnacional dedicada al tráfico de personas y drogas entre Argelia y España

Se les considera responsables de la entrada irregular en nuestro país de más de 400 migrantes, así como de un episodio migratorio en el que 12 personas fallecieron por el hundimiento de una embarcación

Realizaban los traslados en lanchas de gran potencia, sin ninguna medida de seguridad para los migrantes y a cambio de cantidades que oscilaban entre los 8.000 y los 10.000 euros por persona. Esas embarcaciones también eran utilizadas para introducir en Argelia droga sintética y cocaína procedente del norte de Europa

La operación se ha saldado con la detención de 20 personas en España (16) y Bélgica (4), cinco de los cuales han ingresado en prisión provisional. Asimismo, los agentes han procedido a la incautación de embarcaciones, armas, droga, dinero y abundante material logístico

Investigación policial

La investigación policial se inició en octubre de 2022, tras el hundimiento de una embarcación que transportaba migrantes desde Argelia a España. En aquel hundimiento desaparecieron 12 personas en aguas del Mediterráneo. A partir de las declaraciones tomadas a varios testigos y las múltiples pesquisas iniciadas, los investigadores pudieron confirmar la presencia en España de una organización criminal dirigida por un clan familiar asentado en Bélgica, que utilizaba nuestro país como base de sus operaciones de tráfico de drogas y personas entre Argelia y España.

La actividad criminal comenzaba con la captación de migrantes en Argelia a través de miembros de la organización encargados de ofrecer los servicios de transporte. Una vez abonadas las cantidades acordadas, los migrantes eran trasladados a viviendas de seguridad donde permanecían ocultos hasta que las condiciones marítimas y meteorológicas eran adecuadas para iniciar la travesía.

 De manera paralela, la red asentada en España preparaba toda la infraestructura necesaria, teniendo disponibles embarcaciones, pilotos y combustible. Cuando las condiciones eran óptimas, los líderes de la organización radicada en nuestro país daban la orden a la rama argelina para movilizar a los migrantes hacia puntos concretos de la costa argelina donde se produciría el embarque.

 Por su parte, los pilotos partían desde distintos puntos de la costa española y realizaban paradas previamente seleccionadas en otros puntos del litoral español para cargar el combustible necesario para el viaje, lo que se conoce como “petaqueo”, así como diversas sustancias estupefacientes provistas por un clan familiar asentado en Bélgica.

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Estructura trasnacional

La organización contaba con una estructura trasnacional formada por dos ramas interdependientes y coordinadas, una establecida en Bélgica y otra en España. La rama belga constituía la sede del clan familiar que conformaba la cúpula de la red. Desde ese país se coordinaba el envío de drogas de síntesis y cocaína hacia el sur, utilizando vehículos modificados con compartimientos ocultos para su transporte por carretera.

 Por su parte, la rama española era responsable de gestionar la ruta marítima con Argelia, mantener las embarcaciones, coordinar a los pilotos, almacenar la droga en inmuebles utilizados como guarderías y poner en marcha medidas de seguridad destinadas a evitar la detección policial. Entre estas medidas destacaban el empleo de vehículos lanzadera, reconocimientos previos de las zonas de desembarco y sistemas de vigilancia destinados a proteger tanto los alijos de droga como la llegada de migrantes. Esta rama estaba dirigida por un investigado que actualmente se encuentra en prisión en España, impartiendo directrices a los miembros de la estructura criminal asentada en la provincia de Alicante.

La investigación también ha permitido determinar la existencia de colaboradores en Argelia encargados de la captación de clientes, la recaudación de fondos y la preparación de las salidas marítimas. Asimismo, la organización contaba con pilotos marroquíes especializados en la navegación de embarcaciones rápidas y con captadores asentados en Francia, país que constituía además uno de los principales destinos finales de muchos de los migrantes.

Beneficios millonarios y uso de la violencia

El transporte de migrantes se cobraba en el origen mediante el pago de cantidades que oscilaban entre los 8.000 y 10.000 euros por cada persona trasladada hasta España. Durante el periodo investigado, los agentes han podido acreditar la introducción de al menos 400 migrantes, lo que habría reportado al entramado un beneficio cercano a los cuatro millones de euros, a los que habría añadir las cantidades obtenidas por el transporte de drogas sintéticas hasta Argelia, elevando el beneficio total hasta los ocho millones de euros.

La organización no dudaba en utilizar la violencia para mantener el orden entre sus miembros, llegando a utilizar armas de fuego en casos de  ajustes de cuentas con otras organizaciones y evitar los llamados “vuelcos” de droga, o robos entre organizaciones.

Operativo simultáneo en varios países

 La fase de explotación de la investigación ha culminado con un operativo conjunto en España, Bélgica y Francia dirigido por la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Denia -Plaza Dos- y coordinado por EUROPOL y EUROJUST.

Como resultado de la operación han detenido a 20 personas, 16 de ellas en España -cuatro han ingresado en prisión provisional-, y cuatro en Bélgica, de las que una ha ingresado en una prisión belga. Dos de los principales investigados contaban con Órdenes de Detención para Extradición solicitadas por Argelia por tráfico de drogas.  Además, se han practicado 11 entradas y registros, ocho en la provincia de Alicante y tres en Bélgica.

Durante los registros se han intervenido dos embarcaciones rápidas utilizadas para el tráfico de personas y drogas, una con un motor de 300 caballos y otra con dos motores de 250 caballos. También se ha incautado un vehículo tipo pick-up utilizado para botar las embarcaciones al agua, un motor fueraborda de 40 caballos, 27 petacas de combustible y abundante documentación relacionada con la adquisición de embarcaciones y motores.

Por otra parte, los agentes han localizado dos armas de fuego en Bélgica, una de ellas sustraída, así como un arma simulada y un arma larga en España. Además, se han intervenido 1.179 gramos de MDMA en polvo, cinco básculas de precisión, 35 teléfonos móviles y 12.430 euros en efectivo.

 

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