
Con el lema “Necesitamos aulas, no saunas”, la Federación de Enseñanza de CCOO de Extremadura y la Federación Regional Extremeña de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnado de Centros Públicos (FREAMPA-CP), han iniciado una campaña para visibilizar y documentar la situación de numerosos centros educativos extremeños durante los meses de mayo, junio, septiembre y, cada vez con más frecuencia, también octubre, como consecuencia de las altas temperaturas y de la falta de adaptación climática de muchos edificios educativos.
En muchos centros educativos de Extremadura, las temperaturas alcanzadas en aulas, bibliotecas, gimnasios, salas de profesorado, despachos, secretarías y otros espacios de trabajo, dificultan el desarrollo normal de la actividad lectiva y laboral, afectando al alumnado, al profesorado y al conjunto del personal que desarrolla su labor en dichos centros.
Este problema, advierten desde CCOO de Extremadura, no se puede tratar como si fuese una incidencia puntual o una simple cuestión de incomodidad. Se trata de un problema de salud, de prevención de riesgos laborales, de calidad educativa y de condiciones dignas para enseñar, aprender y trabajar. La solución pasa por adaptar los edificios educativos al clima real de Extremadura.
Recopilar datos reales en los centros educativos
Con la primera línea de actuación en la campaña “Necesitamos aulas, no saunas”, CCOO y FREAMP pretenden recopilar datos reales pidiendo en los centros, que registren las temperaturas alcanzadas en aulas y espacios de trabajo, incluyendo fotografías de las mediciones y evitando siempre que aparezcan menores o datos personales.
Su objetivo es «poder disponer de información objetiva, centro a centro y aula a aula, que permita conocer la dimensión real del problema y exigir actuaciones proporcionadas, basadas en dichos datos».
El sindicato subraya especialmente, que la campaña no se dirige contra los equipos directivos ni contra los centros, que llevan años gestionando con buena voluntad y recursos insuficientes una situación que ellos no han creado. La responsabilidad corresponde a la Administración educativa, que debe planificar, financiar y ejecutar las medidas necesarias.
Por ello, cuando las temperaturas reales en los centros superan ampliamente los valores señalados en la Ley 4/2019, de 18 de febrero, de mejora de la eficiencia energética y las condiciones térmicas y ambientales de los centros educativos extremeños; o en el Real Decreto 486/1997, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo; insisten en que «claramente no estamos ante una molestia menor, sino ante una situación que debe abordarse con criterios técnicos, preventivos y presupuestarios».
La Junta de Extremadura, continúan desde el sindicato, ya publicó en 2020 una guía técnica para la mejora de la eficiencia energética, la adecuación y la rehabilitación ambiental bioclimática de los centros educativos públicos extremeños. Esta guía, plantea actuaciones sobre cubiertas, fachadas, ventanas, protección solar, patios, ventilación, iluminación eficiente, energías renovables y sistemas adecuados de climatización. Por tanto, el diagnóstico técnico existe y las soluciones están descritas.
Ayudas disponibles
En relación con las ayudas disponibles, CCOO y FREAMPA ya advirtieron de que la primera convocatoria de subvenciones para la mejora de la eficiencia energética en edificios e infraestructuras educativas de titularidad municipal tuvo una participación muy limitada. De los 30 millones de euros previstos, solo se adjudicaron 9.480.782 euros; únicamente 63 entidades locales solicitaron las ayudas y permitieron actuar en 74 centros educativos. Además, quedaron excluidas las solicitudes de 20 Ayuntamientos por problemas de documentación o por no ajustarse a las bases.
La segunda convocatoria se publicó en el Diario Oficial de Extremadura (DOE), mediante el Decreto 194/2025, de 30 de diciembre, con una dotación de 20.713.358,20 euros. Estando destinada a los Ayuntamientos y entidades locales menores para actuaciones de mejora de la eficiencia energética, implantación de energías renovables y sistemas de climatización en edificios e infraestructuras municipales vinculados a la actividad educativa reglada de segundo ciclo de Infantil y Primaria.
CCOO y FREAMPA consideran imprescindible que esta segunda convocatoria no repita los problemas de la primera. Para ello, exigen a la Consejería de Educación que haga pública la información sobre el número de Ayuntamientos y entidades locales menores que han solicitado estas ayudas, los centros que podrían verse beneficiados, el tipo de actuaciones previstas y la planificación de la ejecución.
Recuerdan, además, que publicar una convocatoria no es suficiente. Es necesario garantizar que los fondos lleguen efectivamente a los centros, que los municipios pequeños reciban apoyo técnico, que los trámites no supongan una barrera y que la Administración autonómica asuma una implicación directa en las actuaciones más urgentes.
CCOO y FREAMPA reclaman a la Consejería de Educación
Las dos federaciones reclaman al respecto varios puntos a la Consejería de Educación como, transparencia sobre la participación de los Ayuntamientos en la segunda convocatoria de ayudas. Apoyo técnico específico a las entidades locales, especialmente a los municipios pequeños. Planificación plurianual de actuaciones en todos los centros educativos públicos. Evaluación de riesgos laborales ante episodios de calor extremo. Protocolos homogéneos para los centros mientras se ejecutan las obras estructurales. Medidas urgentes en los espacios más expuestos: ventilación, zonas de sombra, acceso al agua y protección especial para personas vulnerables. Cumplimiento efectivo de la Ley 4/2019 y de la normativa de prevención de riesgos laborales.
La Federación de Enseñanza de CCOO de Extremadura y la Federación Regional Extremeña de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnado de Centros Públicos (FREAMPA-CP) insisten en que los centros educativos deben ser espacios seguros, saludables y adecuados para el aprendizaje y el trabajo. La comunidad educativa no puede seguir soportando temperaturas incompatibles con una enseñanza de calidad.








