
El homenaje al párroco don David González Hernández, con motivo de su nombramiento como Hijo Adoptivo a título póstumo, en agradecimiento a la gran labor que desarrolló en Navalmoral de la Mata durante décadas se celebró, como estaba previsto, ayer sábado en la localidad.
Don David, que fue un hombre muy querido debido a su gran implicación en la vida social, cultural y religiosa de Navalmoral, cuenta ya con un busto instalado a la entrada de la ermita de San Isidro, como reconocimiento a su labor y al importante impacto humano que dejó en la localidad.
El acto, que contó con la presencia del obispo de Plasencia, Ernesto Brotóns, comenzó en el salón de plenos del Ayuntamiento, donde se procedió al nombramiento oficial como Hijo Adoptivo a título póstumo y se hizo entrega a sus familiares de correspondiente insignia honorífica.
Una vez finalizada la sesión en el Ayuntamiento, el público asistente se trasladó a la ermita de San Isidro, donde se descubrió un busto, (del escultor Antonio Morán), que se ha instalado en su honor, a la entrada del edificio religioso y monseñor Brotóns celebró un sencillo responso en su recuerdo.

“Don David, el cura”
David González Hernández, “don David, el cura”, fue un sacerdote que nació en Solana de Ávila, llegó a Navalmoral con tan sólo 24 años y aquí ha permanecido hasta su fallecimiento a mediados de septiembre de 2024 ganando, por su cercanía y buen hacer en todos los aspectos, el cariño y el respeto de la ciudadanía morala.
Cuando llegó fue coadjutor de San Andrés y después pasó a ser párroco de dicha iglesia hasta el año 2010. Fue también sacerdote en pueblos de la zona como Saucedilla, Millanes y Valdehúncar; profesor de religión en el Instituto Zurbarán, y arcipreste de Navalmoral. Se involucró de tal forma y en todos los aspectos, que rápidamente fue parte importante de las vidas de todas las personas en la localidad.
En Senegal hay un pabellón de un centro de salud que lleva su nombre
Su entrega se visibiliza también en actividades y ayudas que llegaron mucho más allá de Navalmoral y sus alrededores, de forma que en Senegal, en centro de salud de Asocmacs (Asociación Sociocultural Macodou S. Sall) hay un pabellón que lleva el nombre de David González, en reconocimiento a “don David”, y en agradecimiento a las importantes ayudas que allá por 2009, el párroco moralo consiguió para este colectivo.
Un futbolero de pro
Su afición al fútbol le venía desde antes de llegar a Navalmoral, por lo que siempre estuvo implicado en cuestiones deportivas. Entre otras cosas, a lo largo del tiempo creó equipos juveniles organizando liguillas y algún que otro campeonato y también fue siempre el capellán del Moralo CP.
Este sacerdote futbolero, madridista firme, contaba tirando siempre de su buen humor, que se había hecho del Real Madrid “porque en aquellos tiempos la gente iba con el Bilbao y por ir un poco en contra” y que no solo pertenecía a la peña del Real Madrid, sino también a la Peña del Betis. “Yo siempre digo que el Betis tiene que ganar todos los partidos, excepto cuando juegue con el Real Madrid”.








