
Bohonal de Ibor ha acompañando esta mañana a la familia de Rosalía Cáceres, su vecina desaparecida hace seis años ya, el 25 de mayo de 2020, cuando salió a dar su habitual paseo por los alrededores de la localidad y nunca regresó. No se ha encontrado nada de ella aún, pese a las exhaustivas batidas realizadas en su búsqueda por múltiples unidades de los cuerpos de seguridad del Estado.
Hace sólo unos días, el pasado día 8, se llevó a cabo una nueva macrobúsqueda, para la que la Guardia Civil pidió la colaboración ciudadana también y movilizó múltiples medios; aunque desgraciadamente no se obtuvieron resultados inmediatos. Acudieron muchas personas, tal y como ha pasado en todas las convocatorias de búsqueda a lo largo de estos seis años, en los que la ciudadanía ha colaborado siempre. Lamentablemente, hasta la fecha no la han encontrado, ni se ha encontrado nada que proporcione alguna pista para poder saber qué ocurrió aquel aciago día.
Dos actos para no perder la esperanza
Este sábado la jornada ha comenzado con una marcha en la que un gran número de personas y autoridades han acompañado a la familia de Rosalía, saliendo desde la plaza de España hacia la zona de «El Rosal», el lugar donde las antenas de telefonía dejaron de registrar los movimientos del móvil de Rosalía.


También han participado a lo largo de la jornada, varios miembros de la Guardia Civil, así como un grupo de voluntarios de Protección Civil.


Comunicado de la familia de ROSALÍA CÁCERES, en el 6º aniversario de su desaparición el 25 de mayo de 2020
Como sabéis, el pasado día 8 se volvieron a poner medios por parte de la Guardia Civil para reactivar la búsqueda de Rosalía, unos medios dispuestos en el entorno de forma generosa, implicando a unidades de búsqueda especializadas y que, siendo cautos y sensatos, entendemos que no puedan mantenerse de forma continuada en el tiempo.
Agradecemos infinitamente los recursos, el esfuerzo, la implicación y la profesionalidad demostrada, y apoyaremos siempre cualquier decisión , actuación o iniciativa propuesta por los servicios de la Guardia Civil, aún con el convencimiento y la sensación de que, después del tiempo trascurrido y los infinitos medios ya empleados, será difícil obtener ahora nuevos resultados.
Hacía tiempo que no observábamos un despliegue importante de medios, similar a los de los primeros días y semanas de búsqueda, recordándolos con anhelo, lo que nos dejaba un sentimiento de vacío y abandono institucional con el paso del tiempo, por eso esperamos que ésta nueva iniciativa sirva para reactivar las esperanzas de futuros recursos dispuestos para obtener los resultados que hasta la fecha no hemos obtenido.
El paseo de siempre sin el regreso habitual
Esta es la crónica de un suceso imposible, en un espacio reducido y un tiempo limitado, el paseo de siempre sin el regreso habitual, una ida sin retorno, alguien que se desvanece de pronto como si el monte lo reclamara, sin explicación, dejando en este pueblo la sensación de que la normalidad y la rutina pueden romperse en silencio y sin previo aviso.
Seis años han pasado, seis años de tormento, sufrimiento y desesperación, pero también seis años de reflexión, tiempo en el que se nos han acumulado preguntas sin respuesta, que nos han llevado al análisis y a consideraciones a veces incompatibles con la razón y que han minado nuestro esfuerzo hasta preguntarnos que se nos escapa, que estamos haciendo mal, o si estaremos buscado en el lugar inadecuado.
Hace ya tiempo que venimos pidiendo un cambio en el planteamiento, con nuevas perspectivas, nuevos medios y métodos de trabajo, paralelos y compatibles, si se desea, con la hipótesis institucional actual, un cambio que no precise de muchos recursos, solo un enfoque distinto, una
revisión, una oportunidad.
Es un caso difícil, en un entorno aislado, sin pruebas ni testigos, y su resolución será complicada incluso para la UCO
Hemos observado con esperanza como los equipos especializados de la UNIDAD CENTRAL OPERATIVA han resuelto recientemente en Extremadura, casos imposibles y atascados en el tiempo, nos referimos a los de MANUELA CHAVERO y FRANCISCA CADENAS, por eso, ante la posibilidad de poder encontrar paralelismos, rogamos que se nos escuche y se atienda nuestra reiterada petición de revisión del caso, y lo hacemos con la convicción y el optimismo de generar
un nuevo impulso que nos lleve a avanzar y resolver el enigma.
Siempre hemos mantenido que es un caso difícil, en un entorno aislado, sin pruebas ni testigos, y su resolución será complicada incluso para la UCO, por eso somos conscientes de que las dificultades y el intenso trabajo ya realizado por los actuales investigadores, servirán como base sólida para que finalicen con éxito el reto que pretendemos.
Solo nos queda, como siempre, dar las gracias a todos los presentes, al trabajo incansable de la Guardia Civil y a la implicación de los Medios de Comunicación, sin los cuales el caso pasaría a formar parte del olvido, sin posibilidad de calma ni duelo, cuestión que nos parecería injusto para ella, e inhumano para la familia. Gracias a todos por vuestra implicación y compromiso.
Seguiremos luchando con la ayuda y el apoyo de todos vosotros hasta encontrarla.
La Familia de Rosalía 23/05/2026 






