
El Presidente de Arjabor, Carlos Utrilla, formando parte de la representación extremeña, ha asistido este lunes, en la Cámara Municipal de Castelo Branco (Portugal) a la cuarta Reunión Ibérica, con el fin de abordar el impulso definitivo a la conexión entre la autovía EX-A1, (de Moraleja, en la provincia de Cáceres) y la A-23, (desde la frontera portuguesa hasta la localidad de Castelo Branco).
La reunión se ha celebrado con la asistencia de más de 60 representantes de 35 organizaciones empresariales, sociales y administraciones locales, de España y de Portugal, que buscan acelerar el inicio de las obras de esta infraestructura clave, considerada fundamental para mejorar la conexión internacional entre Madrid y Lisboa.
Desde la plataforma del Movimiento Social Unitario por el Norte de Extremadura, Francisco Martín señalaba que el territorio está perdiendo «un millón de turistas cada año por no contar todavía con esta infraestructura internacional». Es una cifra que ha utilizado como uno de los principales argumentos para reclamar que las obras arranquen cuanto antes.

El nuevo enlace internacional reforzará la competitividad empresarial y generará empleo en ambos territorios
La organización remarcaba que esta conexión viaria representa “la clave de bóveda” para frenar la despoblación y dinamizar la actividad económica en Extremadura y las regiones portuguesas de Beira Baixa.
En la jornada han participado representantes institucionales de ambos lados de la frontera, como la diputada de Medio Ambiente y Transición Ecológica de la Diputación de Cáceres, Angélica García; el diputado de Infraestructuras de la Diputación de Badajoz, Abel González; la presidenta de la Cámara Municipal de Idanha-a-Nova, Elza Gonçalves; el presidente de la Cámara Municipal de Penamacor, José Miguel Ribeiro, José Miguel Ribeiro; y el presidente de la Comunidade Intermunicipal da Beira Baixa, João Lobo .








