
OPINIÓN
«La plataforma morala y el tren Ruta de la Plata»
por La Plataforma No al Muro, Sí al Bulevar
Plasencia tiene estación y no tiene tren. En Plasencia se atrevieron a inaugurar un tren rápido que todavía no ha llegado. De Plasencia hace 40 años que se cortó la posibilidad de subir al tren para llegar a todo el norte peninsular y su conexión con Francia. Desde Plasencia no tienen más remedio para viajar hacia el norte, que pasar por Madrid si se quiere coger el tren. En realidad no tienen otra opción igual que nos pasa con Navalmoral de la Mata.
Por esto, desde la creación de la Plataforma No al Muro, Sí al Bulevar, hemos estado apoyando el movimiento social Ruta de la Plata y lo seguimos apoyando, aunque AdifAV haya ignorado las exigencias de Navalmoral, la tercera ciudad en la provincia de Cáceres y nudo ferroviario e intermodal importante de conexión territorial con todo el este extremeño, y de las comarcas vecinas.
Como no queremos que pase lo mismo, nos hemos unido a Plasencia, junto a plataformas e instituciones que exigen la reapertura del tren hacia el norte.
El 31 de diciembre de 1984, inexplicablemente se cerró la línea férrea Plasencia-Astorga, parte esencial de las comunicaciones de todo el norte de Extremadura. Toda la población de Hervás se indignó ante tal injusticia, que la mal entendida modernidad del coche individual quería imponer. Toda la gente del norte extremeño paró los trenes en la estación de Hervás en señal de protesta. Desde luego, entonces, no les multaron como así ha ocurrido en la estación morala hace bien poco. Aunque, igual que en Navalmoral, de nada sirvió para impedir que las órdenes dadas por el Ministerio de Fomento se cumplieran.
Por todo esto estamos siendo muy activos en una iniciativa singular puesta en marcha desde Sevilla a Gijón. Se trata de explicar a toda la comunidad educativa la necesidad y el valor que tiene el tren hoy día y lo que supone de riqueza para un futuro inmediato. Es a los jóvenes de Hervás que nunca han visto un tren a los que nos hemos dirigido para que junto a sus padres y abuelos recuperen juntos la memoria del tren.
Los jóvenes sí quieren subir al tren. Ellos son el futuro, desde luego, de que todo el Oeste recupere una esperanza que no puede esperar más. Y lo hacemos porque poco hemos avanzado en escucha ciudadana en asuntos tan esenciales como la movilidad sostenible y la accesibilidad universal. De poco sirve que todo llegué a Madrid si al resto de territorios se le obstaculiza su desarrollo .
En los años 80 y principios de los 90 se cerraron 3.000 Km de líneas férreas
El modelo radial de comunicaciones ha servido para poner fin a todas las líneas transversales que vertebran el país. En los años 80 y principios de los 90 se cerraron 3.000 Km de líneas férreas que no eran supuestamente rentables a fin de impulsar el solo tren de alta velocidad , a fin de llegar a ser los campeones del mundo en tener más km AVE.
Nos hemos quejado de la España vaciada sin apenas darnos cuenta de cómo los servicios ferroviarios tienen una función clave de cohesión social y económica. Y a punto hemos estado de caer en la trampa del solo AVE para Extremadura.
Afortunadamente la lucha social y de entidades públicas y profesionales están obligando a poner en marcha las seis líneas férreas extremeñas electrificadas (más de 700 km en territorio extremeño) tanto para cercanías como de conexiones con las comunidades vecinas, y con Portugal y Francia. Por fin es el momento del impulso del uso del tren electrificado, único medio de transporte que puede contribuir decididamente a reducir las emisiones de efecto invernadero y las alteraciones climáticas asociadas.









