Por parte de la Comandancia de la Guardia Civil de Cáceres, se ha puesto en marcha un programa de actividades enfocado en la realización de distintas charlas sobre delitos telemáticos para veteranos del Cuerpo, como actuación preventiva, que trata de evitar que lleguen a ser víctimas de los ciberdelitos. Estas charlas se impartirán en todas las Compañías Territoriales de la Guardia Civil en la provincia de Cáceres, habiéndose celebrado ya, durante esta semana, la de Navalmoral de la Mata.

El pasado 5 de julio entraba en vigor la “Orden General número 5 de 4 de julio de 2022, por la que se regula la relación institucional con el personal retirado de la Guardia Civil”, mediante la cual el Cuerpo ha desarrollado una estrategia para cuidar a sus “veteranos”, que en la actualidad son miles de personas, no limitándose a determinadas acciones de reconocimiento contempladas actualmente, como son el diploma de reconocimiento, la tarjeta de identificación del retirado, la vinculación honorífica con su antigua unidad o el mantenerlos dentro de algunos de los programas del plan de ayudas de acción social.

Mediante esta orden se ha instaurado. además. una carta de derechos y una serie de reconocimientos y acciones coordinadas hacia este colectivo. De esta manera, por parte de la Comandancia de la Guardia Civil de Cáceres, se ha puesto en marcha un programa de actividades enfocado en la realización de distintas charlas sobre delitos telemáticos para veteranos del Cuerpo, como actuación preventiva que trata de evitar que lleguen a ser víctimas de los ciberdelitos.

El pasado día 9 de noviembre, tuvo lugar la primera de estas actividades en Trujillo; el jueves se realizó en Navalmoral de la Mata, y en fechas próximas se repetirá en el resto de Compañías Territoriales de la Guardia Civil de la provincia de Cáceres. En Coria, será el próximo día 29 de noviembre; en Plasencia el 23 de noviembre; y en Valencia de Alcántara, el 25 de noviembre.

Con esta norma y las herramientas con las que ya cuenta, el objetivo se centra en mitigar la eventual sensación de abandono institucional, contribuyendo al crecimiento personal de los hombres y mujeres que, durante años, han prestado servicio en la Guardia Civil, poniendo en valor la figura del veterano e incrementando su sentimiento de pertenencia a la Institución.