El Partido Popular considera que el desarrollo urbanístico de Navalmoral pasa por una cuidada y nutrida infraestructura verde, por lo que proponen unas ordenanzas que fomenten y protejan el árbol.

De esta manera, “la propuesta popular considera que el arbolado es esencial para la ciudad, ya que mitiga muchos de sus impactos negativos y proporciona beneficios que triplican la inversión que supone su plantación y cuidado. Una infraestructura verde bien planificada hará más resistente y sostenible la ciudad, tanto socioeconómica como ambientalmente, aseguran, siguiendo las conclusiones de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)”.

El equipo de Jaime Vega pretende que así, “cualquier actuación urbanística fomente y proteja el arbolado, y recuerda que árboles y jardines ayudan a mantener la biodiversidad, por ser el hábitat, alimento y abrigo de otras plantas y animales; hacen más saludable el aire que respiramos, al filtrar gases nocivos y contaminantes, polvo, humo y suciedad en suspensión (un solo árbol absorbe hasta 150 kg de CO2 al año)”.

“Frente al calor, la sequía y el cambio climático -continúan los populares- los árboles enfrían el aire entre 2 y 8 grados Celsius; combaten el efecto ‘isla de calor urbana’; contribuyen a regular el ciclo del agua y previenen desastres ecológicos. Plantados estratégicamente, reducen en un 30 por ciento el uso de aire acondicionado; y, en invierno, permiten ahorrar hasta un 50 por ciento en la factura energética. Vivir cerca de árboles y jardines urbanos mejora nuestra salud psicofísica; mientras que su integración urbanística revaloriza la propiedad inmobiliaria hasta en un 20 %, además de atraer negocios y turismo”.

Desde el PP “quieren revitalizar la Declaración del Derecho al Árbol en la Ciudad que en 1995 firmó el Ayuntamiento, lo que le valió el reconocimiento de la Asociación Española de Arboricultura que, ese mismo año, aprobó en Barcelona la Declaración de Utilidad Pública del Árbol en la Ciudad, para garantizar la VIDA”.

“Y es que – señalan los populares – si desde 1993 hasta hoy, Navalmoral ha duplicado los 2.842 árboles censados y es pionera en la prevención contra el picudo rojo, todo ello gracias al excelente trabajo realizado por Ángel Mariscal y el equipo de jardineros municipales; en los últimos años distintas actuaciones gubernativas, como eliminar el jardín vertical de La Gota o talar árboles, se alejan de la Declaración firmada en 1995.”

Desde el Partido Popular consideran “que los árboles son un precioso patrimonio colectivo que, por sus beneficios a la ciudad, merecen un tratamiento específico, para lo que proponen la redacción de unas Ordenanzas de Protección y Fomento del Arbolado Urbano, ya vigentes en otras ciudades, e invitan al resto de grupos políticos a consensuar la mejor norma para crear una fuerte conciencia cívica sobre este particular”.

En concreto, “los populares creen necesario crear una sólida cultura de fomento y protección del arbolado; potenciar el servicio municipal de jardinería; reponer todos los árboles que se corten por cualquier motivo y hacerlo estratégicamente, aprovechando las distintas obras y actuaciones urbanísticas en la ciudad; planificar la plantación de distintas especies arbóreas para que produzcan los muchos beneficios saludables que pueden aportar a los vecinos; y crear una conciencia de respeto por la ciudad y sus distintos y necesarios elementos; siendo el árbol urbano uno de los más significativos y poderosos aliados en una ciudad abierta”.

 

 

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