CARTAS AL DIRECTOR

¡NO AL MURO!

por Pedro Manuel Rivero Sánchez

Que el futuro demográfico de Navalmoral de la Mata se desarrollará en las explanadas del norte de la población está claro. El encajonamiento de los cerros moralos, así como la autovía A-5 impiden el desarrollo por el sur y tanto el este como el oeste tienen un sinfín de conexiones viarias que lo hacen más complicado. Las clases privilegiadas ya se han hecho con los solares más favorables de las faldas de esos cerros moralos y se están construyendo urbanizaciones para gente pudiente incluso socavándolos y destrozándolos. A la clase media y baja local no le queda más remedio que expandirse por las explanadas entre las carreteras de Jarandilla y Rosalejo. Es más, ya estarían ocupadas todos estos lugares de no ser por la crisis inmobiliaria de principios de siglo y el barrio de Navarrosa es el primer ejemplo.

Si a esto sumamos que el paso del tren por Navalmoral provocará una brecha de 2 kilómetros de largo, 4 de alto y 12 metros de ancho, —con un centro comercial en una punta y Mercadona, que se convertirá en otro centro comercial con el tiempo, en la otra— entenderemos fácilmente que el acceso al centro histórico de Navalmoral se verá mucho más complicado. El caos urbanístico y lo inadecuado de calles como la que cruza el barrio del Cerro o la calle Victoria, de una sola vía y con interminables cruces y revueltas —las más transitadas— fomentarán que la vida en el centro sea más complicada.

Esto lo saben nuestros políticos locales. TODOS. Los de izquierdas, los de derechas y los mediopensionistas. Lo sé hasta yo, que soy un pobre autónomo autodidacta, lo sabían los senadores locales en el 2006… cómo no lo van a saber ellos, con esos funcionarios y técnicos tan eficientes a su servicio, con esos servicios sociales que luchan por la integración de los géneros y las razas, siguiendo las doctrinas que marcan los partidos nacionales.

Pues bien… Esta obra que quiere llevar a cabo ADIF con la pasividad de la actual corporación local, que con tanto secretismo ha llevado en sus negociaciones y tan poca información han transmitido a su ciudadanía, ese MURO en mayúsculas que se instalará en Navalmoral para al menos 150 ó 200 años —de 6 a 8 generaciones— producirá una división física además de una división de clases (las ricas al sur y las pobres en los secarrales del norte) que sufrirán, no los que vivimos en Navalmoral ahora, ni los jóvenes que emigran de Navalmoral. Lo sufrirán nuestros nietos, nuestros tataranietos y los tataranietos de nuestros nietos.

Solo nos queda gritar… Manifestarnos y gritarles a nuestros políticos que sabemos lo que hacen, quienes lo hacen y por qué lo hacen. Y que no me cuenten que es lo mejor, o lo más barato o lo que mi pueblo o la región necesita porque no es cierto. Navalmoral necesita buenas comunicaciones internas, avenidas grandes y zonas verdes y eso, el soterramiento lo permite y nos da esperanzas de un orden dentro del caos en el que vivimos.

No dejes que nos impongan el muro. Manifiéstate el 9 de junio por las calles de Navalmoral para que la voz de un pueblo se escuche, no permitamos que nuestros hijos y nietos tengan una calidad de vida peor que la que hemos tenido nosotros… El lema es ¡NO AL MURO!

Pedro Manuel Rivero Sánchez

Vecino de Navalmoral de la Mata

 

 

ciudad