La nueva Junta Directiva de la Federación de Comunidades de Regantes de la Cuenca del Tajo, FERTAJO, que fue confirmada el pasado 28 de junio siendo elegido de nuevo como presidente de la misma el castejao Primitivo Gómez Pascual, se refiere con preocupación a la redacción de los nuevos planes hidrológicos que pretenden acoger un aumento del caudal ecológico, lo que no ven como solución sino como un problema con el que perjudicar y poner en riesgo la actividad del sector primario y en especial a los regantes.

Tras la confirmación, la nueva directiva “marcó las principales líneas de actuación de  FERTAJO, dirigidas siempre a mejorar el acompañamiento, apoyo y defensa de los  regantes asociados, para lo que han diseñado un plan estratégico que sintetice el importante conocimiento que, del uso y administración del agua, han venido adquiriendo las comunidades asociadas, que serán visitadas próximamente”.

El presidente de FERTAJO subrayó la importante labor desarrollada por los regantes, “siendo uno de los sectores que más respeta y cuida el ciclo hídrico, al tener  en el agua su razón de ser, lo que ha creado una clara conciencia colectiva que  apuesta por la eficiencia y la sostenibilidad, y aplaudió las iniciativas para modernizar las redes de  distribución y control del agua y rentabilizar la producción bajo parámetros de  economía y sostenibilidad en el uso del agua a través del estudio de nuevos cultivos y  técnicas agrarias”.

Primitivo Gómez señaló también que “hay horizontes de preocupación, entre ellos, la redacción de los nuevos planes hidrológicos que pretenden acoger un aumento del caudal ecológico y con ello perjudicar y poner en riesgo la actividad del sector primario y en especial a los regantes; cuando quizá la solución se encuentre en exigir una mayor depuración de las aguas y elevar el estándar de su calidad”. 

FERTAJO indica que “no ve en la subida del caudal ecológico una solución sino la agravación del problema, ya que de aumentarse sin más ese caudal ecológico y restringir el recurso hídrico a los regantes, puede que muchas unidades agrícolas tengan que ser abandonadas y la calidad de las aguas no mejore si no se incrementa el número de estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR)”. 

Desde la federación finalizan indicando que presentarán alegaciones ante la Confederación Hidrográfica del Tajo; y su nueva directiva confía en que no se imponga ese nuevo caudal ecológico, sino que se consensuen las líneas de  consolidación de las comunidades de regantes como centros de producción necesarios para aumentar la calidad de los ciclos hídrico y alimentario.