Img. archivo G.Civil, cedida

Agentes de la Guardia Civil, pertenecientes a la Patrulla del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de Guadalupe, han culminado la denominada Operación Niktos con la detención de un hombre como supuesto autor de dos delitos contra la fauna (caza furtiva) cometidos durante los años 2020 y 2021 en varias fincas privadas ubicadas en el término municipal de Berzocana.

Los agentes comenzaron las investigaciones tras tener conocimiento de la existencia de varios hechos ilícitos relacionados con la caza “furtiva” de especies cinegéticas, en el interior de fincas privadas de caza mayor, ubicadas en la comarca de las Villuercas, concretamente en el término municipal de Berzocana.

El modus operandi consistía en abatir sin permiso de los titulares de los cotos de caza, ciervos y jabalíes, utilizando para ello armas largas rayadas, tipo rifle.

Estos ilícitos penales se desarrollaban en terrenos privados de caza mayor catalogados como terrenos cinegéticos de régimen especial; caracterizados por una abundante población de especies con trofeos de alta calidad. Como norma general, actuaban al atardecer o en horario nocturno, abatiendo las piezas seleccionadas previamente, pero llevándose únicamente los trofeos.

Los hechos delictivos esclarecidos ocurrieron en los meses de agosto de 2020 y mayo de 2021, ambos en la misma finca privada, situada en el término municipal de Berzocana. En el primero de los hechos fueron abatidos, de manera ilegal, hasta 5 jabalíes mientras que en el segundo se abatieron 2.

La patrulla del SEPRONA abrió la investigación policial, realizando las correspondientes inspecciones oculares y tomando muestras en ambos casos, de proyectiles que fueron hallados en algunos cadáveres de los animales abatidos, evidencias que fueron remitidas al Servicio de Criminalística de la Guardia Civil (SECRIM), para la realización del correspondiente Informe Pericial Balístico, que concluyó con la indicación de que estas dos muestras de proyectiles habían sido disparados por el mismo rifle.

Los distintos indicios obtenidos durante el curso de la investigación, permitieron a los agentes centrar sus sospechas en varias personas, y tras identificar a aquellas residentes en zonas próximas al lugar de los hechos que eran titulares de armas, se pudo comprobar que una de ellas poseía armas de fuego largas rayadas (rifles) similares a las especificadas en los informes periciales del SECRIM.

Con la correspondiente autorización judicial le fueron intervenidas las armas y se realizó un estudio pericial que concluyó que una de ellas había sido la que disparó los proyectiles utilizados en la comisión de los hechos delictivos investigados.

Finalmente, con el conjunto de pruebas e indicios obtenidos, el pasado día 16 de enero, los agentes del SEPRONA culminaron la investigación con la detención de un hombre, como supuesto autor de dos delitos contra la fauna, instruyendo las correspondientes diligencias que han sido puestas a disposición de la autoridad judicial en Logrosán.