La Consejería de Educación y Empleo de la Junta de Extremadura está desarrollando este verano el programa de Inmersión Lingüística en 10 localidades extremeñas entre las que se encuentran, Cuacos de Yuste, Jarandilla de la Vera, Navalmoral de la Mata y Pasarón de la Vera. En el programa participan un total de 520 estudiantes, con una inversión de la Junta de Extremadura de 363.000 euros cofinanciados con el Fondo Social Europeo.

Este programa dio comienzo el 4 de julio y se desarrollará en las 11 sedes que participan en él -hasta el día 29 de agosto- en estancias formativas de 15 días y en diferentes turnos.

Las 11 sedes, en 10 localidades extremeñas diferentes, son el Centro Juvenil de Educación Ambiental, en Alía; la Residencia de Estudiantes de Secundaria, en Caminomorismo; el Centro de Educación Ambiental, en Cuacos de Yuste; la Residencia de la Universidad de Extremadura, de Jarandilla de la Vera; el Centro de Formación del Medio Rural, de Moraleja; el Centro de Formación del Medio Rural y la Residencia de Estudiantes del IES Zurbarán, ambos de Navalmoral de la Mata; el Campamento Municipal Las Castellanas, de Pasarón de la Vera; el Centro de Formación del Medio Rural, de Don Benito; el Centro de Formación del Medio Rural, de Villafranca de los Barros; y la Residencia de Estudiantes, de Hervás.

Este programa está destinado a la mejora de la competencia comunicativa del alumnado en lengua inglesa y en él participan estudiantes de 6º curso de Primaria, de Educación Secundaria Obligatoria y de Formación Profesional Básica y la convocatoria se enmarca dentro del Programa de Inmersiones Lingüísticas del alumnado de enseñanzas no universitarias obligatorias y postobligatorias de Extremadura (PILEX).

La consejera de Educación y Empleo, Esther Gutiérrez, visitó ayer lunes la sede de Hervás, donde recordó que esta actividad no pudo celebrarse el verano pasado a causa de la pandemia y aseguró “que este año se han puesto en marcha siguiendo un estricto protocolo sanitario para garantizar la máxima seguridad”.

Además, el protocolo covid19 “fija una menor ocupación de las habitaciones, y grupos de trabajo también más reducidos (por eso en esta edición hay unas 300 plazas menos), así como un refuerzo de las labores de limpieza. Hay que destacar también que estas actividades incluyen un profesional sanitario (ATS) entre su personal”.