
La Guardia Civil ha esclarecido un hurto de 500 euros cometido en un cajero automático de una entidad bancaria situada en la localidad cacereña de Garrovillas de Alconétar, después de que una persona aprovechara que otro usuario había dejado abierta su sesión para retirar efectivo.
Los hechos ocurrieron la semana pasada, cuando un hombre acudió al cajero para consultar el saldo de su cuenta y comprobar si había recibido el ingreso de su pensión. Según manifestó, tras realizar la consulta abandonó el lugar, posiblemente sin haber cerrado la sesión.
Presuntamente, otra persona accedió después al cajero y aprovechó esta circunstancia para retirar 500 euros de su cuenta.
El afectado supo lo sucedido hasta la mañana siguiente, cuando regresó al banco para retirar dinero y comprobó que se había una retirada de dinero que no reconocía.
Comunicó lo sucedido a la dirección de la sucursal y la entidad bancaria realizó las comprobaciones oportunas en el cajero. Posteriormente, el perjudicado puso los hechos en conocimiento de la Guardia Civil.
Los agentes iniciaron las investigaciones pertinentes y solicitaron las imágenes de seguridad a la entidad bancaria. El análisis de estas grabaciones permitió identificar a una persona como presunta responsable de la sustracción del dinero.
La Guardia Civil localizó a dicha persona que, tras las gestiones correspondientes colaboró con los agentes y les entregó los 500 euros sustraídos, que devolvieron a su legítimo propietario.
Consejos para prevenir este tipo de delitos
La Guardia Civil recuerda la importancia de extremar las precauciones al utilizar cajeros automáticos, especialmente entre las personas mayores, para evitar posibles sustracciones y proteger sus ahorros.
Entre las principales recomendaciones destacan:
Cerrar siempre la sesión: antes de abandonar el cajero, comprobar que la operación ha finalizado y que no queda ninguna sesión abierta.
No perder de vista la pantalla: asegurarse de que la operación realizada ha concluido correctamente antes de marcharse.
Comprobar los movimientos bancarios: revisar periódicamente los movimientos de la cuenta para detectar cuanto antes cualquier operación desconocida.
No aceptar ayuda de desconocidos: si surge algún problema durante la operación, acudir al personal de la entidad bancaria o contactar con el banco a través de sus canales oficiales.
Proteger las claves y los datos bancarios: no facilitar el número PIN ni otros datos personales a terceras personas.
Actuar con rapidez ante cualquier irregularidad: si se detecta una retirada de dinero no autorizada, contactar inmediatamente con el banco y comunicar los hechos a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Hay que tener siempre en cuenta que «la prevención y la rápida comunicación de cualquier movimiento sospechoso son fundamentales para facilitar la investigación de estos hechos y aumentar las posibilidades de recuperar el dinero sustraído».








