El vicepresidente segundo y consejero de Sanidad y Servicios Sociales, José María Vergeles, acompañado del director gerente del SES, Ceciliano Franco, la gerente del Área de Salud de Badajoz, Irene Manjón y la jefa del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario de Badajoz, doctora Muñoz; han informado de la puesta en marcha del segundo acelerador lineal en dicho Hospital. Este acelerador es el primero de los cuatro donados a Extremadura por la Fundación Amancio Ortega.

 

Se trata del primero de los cuatro aceleradores lineales que la Fundación Amancio Ortega ha donado a la Extremadura, los otros tres se pondrán en funcionamiento en las áreas de salud de Cáceres, Mérida y Plasencia.

Vergeles ha destacado que la puesta en marcha de este acelerador, que se ha hecho en tiempo récord, ha sido posible por la experiencia en este campo de los profesionales del complejo sanitario de Badajoz.

Antes de su puesta en funcionamiento, el pasado día 2, el proceso de instalación de este acelerador lineal en el búnker adecuado llevaba tiempo planificándose, como ha recordado el consejero, y ha estado sujeto a diversos vaivenes de carácter administrativo.

En 2018 comenzó a funcionar en el Hospital Universitario de Badajoz el primer acelerador lineal con inversión del SES, lo que ha posibilitado que los profesionales del Servicio de Oncología Radioterápica tengan suficiente experiencia en administrar tratamientos y en la calibración del aparato, lo que junto a la formación de los técnicos es lo que ha permitido la puesta en marcha en poco tiempo de este segundo acelerador.

Mientras se van poniendo en marcha los otros aceleradores, ha continuado explicando el consejero, el de Badajoz atenderá a pacientes de otras áreas sanitarias de la comunidad autónoma que necesiten tratamientos concretos del ámbito de la radioterapia para tratar tumores con radiaciones.

En cuanto a las prestaciones de este aparato ha explicado que“Este nuevo acelerador lineal, que ya trata a pacientes, supone, con respecto a los que ya teníamos, un salto cualitativo muy importante, puede dar tratamientos más precisos, localizados en la zona del tumor, con un campo más estrecho y, además, es capaz de adaptar su multidimensión de 360 grados, al volumen que tiene el tumor por lo que es más preciso al aplicar un tratamiento volumétrico de toda la lesión, aumenta la seguridad para los pacientes porque radia el tumor evitando el tejido sano que lo circunda”.

Los tratamientos se hacen guiados por la imagen, con lo que es más fácil proteger el tejido sano. Incorpora otra ventaja más, según el consejero de Sanidad y Servicios Sociales, el paciente tiene movimientos involuntarios al respirar y los tumores se mueven, la precisión de la imagen facilita que el haz de radiaciones que emite el aparato se ajuste a los movimientos del paciente mientras respira. Permite igualmente este acelerador lineal el tratamiento de tumores que no son operables, una radiocirugía, ha dicho el consejero, y tratamientos que tienen que ver con el alivio del dolor.

También ha explicado Vergeles las características de las instalaciones que albergan a este aparato que, por otra parte, es muy parecido al que ya funciona desde 2018. “La instalación de los aceleradores lineales no es una cuestión fácil, requiere de una habitación que proteja la salida de radiaciones más allá del espacio en el que se está aplicando el tratamiento, requiere pues de unas instalaciones blindadas, es decir, de un búnker, pero no todos sirven para todos los aceleradores”. Además, las dependencias necesitan el visto bueno del Consejo de Seguridad Nuclear.

La adaptación del búnker ha requerido una inversión de 1,6 millones de euros por parte de la Junta de Extremadura.

Con respecto a los otros tres aceleradores lineales donados por la Fundación Amancio Ortega, el vicepresidente segundo ha explicado que el que se instalará en Cáceres está calibrándose y en el primer semestre del año estará en funcionamiento; el de Mérida ya está instalado y se ha construido el búnker que lo albergará, mientras que el de Plasencia, está terminándose el proyecto de construcción del búnker y estará disponible en el año 2022. En ninguno de los casos se paraliza el tratamiento radioterápico que los pacientes requieran.