El Cementerio Alemán situado en las proximidades del Monasterio de Yuste, en la carretera que une la localidad de Cuacos de Yuste con Garganta la Olla, ha sufrido pintadas en sus muros y rotura de algunas de sus lápidas durante la madrugada del pasado viernes.

El alcalde de Cuacos de Yuste, Jose María Hérnandez, ha puesto los hechos en conocimiento de la Guardia Civil y la Embajada de Alemania.

Desde su inauguración en 1983 hasta la madrugada del pasado viernes no se habían producido hechos similares en este cementerio militar donde reposan restos de soldados alemanes que perecieron por diversas causas durante la Primera y Segunda gerras mundiales.

Los actos vandálicos llevados a cabo, además de nueve lápidas rotas, han consistido en varias pintadas en las que al parecer se alude al hecho de no mostrar honores a los nazis y a la cruz celta, utilizada como simbología nazi, tachada.

Del mantenimiento de la instalación, que siempre permanece abierta, se encarga la Embajada Alemana, propietaria del terreno, a través de una asociación.

Dentro del cementerio, junto a las escaleras de acceso, se encuentra una placa conmemorativa donde se explica su existencia.

En este cementerio de soldados descansan 26 soldados de la Primera Guerra Mundial y 154 de la Segunda Guerra Mundial. Pertenecieron a tripulaciones de aviones que cayeron sobre España, submarinos y otros navíos de la armada hundidos. Algunos de ellos murieron en hospitales españoles a causa de sus heridas. Sus tumbas estaban repartidas por toda España, allí donde el mar los arrojó a tierra, donde cayeron sus aviones o donde murieron. El Volksbund en los años 1980–1983 los reunió en esta última morada inaugurada en presencia del embajador de la República Federal de Alemania en un acto conmemorativo hispano-alemán el 1 de junio de 1983. Recordad a los muertos con profundo respeto y humildad.