La Agrupación de Municipios Afectados Por Centrales Nucleares (AMAC) reunida el día 8 de enero de 2019, ha hecho público un comunicado al respecto, en el que entre otras cuestiones manifiestan un gran malestar ante las políticas energéticas del Gobierno.

La agrupación de municipios AMAC no ve “el cierre de las centrales nucleares como una decisión justificable en términos para paliar el cambio climático” y considerán que “el cierre del parque nuclear español no tiene ninguna justificación más allá de una voluntad política”. Ante cierres ya ejecutados “Nuestra experiencia nos dice que cuando cierra una central nadie se acuerda de los ciudadanos del entorno” y añaden que “la central nuclear de José Cabrera en Almonacid de Zorita es el gran ejemplo” . Igualmente abordan el tema del almacenaje de residuos radioactivos “Nos encontramos ante un vacio provocado por la no renovación en doce años del Plan General de Residuos Radioactivos y la paralización de la construcción del ATC (Almacén emporal Centralizado)…

Comunicado de AMAC, Agrupación de Municipios Afectados Por Centrales Nucleares.

Los municipios de AMAC manifiestan un gran malestar ante las políticas energéticas del Gobierno La Comisión Directiva de AMAC, reunida el día 8 de enero de 2019, realizó un debate interno ante los cambios que se han estado produciendo en materia de gestión energética nuclear en España y el anuncio del cierre del parque nuclear en el país, tras el que concluyó con un profundo malestar ante las políticas que se están desarrollando por parte del Estado.

Los municipios de AMAC no ven el cierre de las centrales nucleares como una decisión justificable en términos para paliar el cambio climático, puesto que las emisiones que producen las centrales son inexistentes, a diferencia de otras industrias como el gas, que a pesar de emitir altas cantidades de CO2 son planteadas como alternativas en producción energética.

El cierre del parque nuclear español no tiene ninguna justificación más allá de una voluntad política, y es por esto que los municipios de AMAC se posicionan en contra el cierre de las centrales nucleares. Defienden que sigan funcionando siempre que se garanticen todas las condiciones de seguridad, y si por motivos de gestión de residuos se hace insostenible la continuidad de su funcionamiento, exigen garantías reales para el futuro de las zonas.

Es inaceptable que ante una decisión de estas dimensiones el Gobierno no se haya planteado en ningún momento la definición y puesta en práctica de un plan alternativo de desarrollo económico, des responsabilizándose así de la gran cantidad e impacto de efectos sociales del cierre.

Nuestra experiencia nos dice que cuando cierra una central nadie se acuerda de los ciudadanos del entorno y de los efectos que produce una instalación industrial de la envergadura de una central nuclear. La experiencia de la central nuclear de José Cabrera en Almonacid de Zorita es el gran ejemplo. Ninguna administración pública, ni el Estado, ni la Comunidad Autónoma, ni la Diputación provincial se han preocupado ni implicado en el futuro de los ciudadanos de los municipios de la zona.

Cuando hay que gestionar la pérdida de actividad económica que provoca el cierre de una central nuclear estamos hablando de la necesidad de implicación a fondo del estado y las comunidades autónomas para poder desarrollar proyectos reales de desarrollo de los sectores turístico, agrícola y industrial, y la implementación de políticas contra la despoblación atrayendo nueva población relacionada con los nuevos empleos generados a raíz de las nuevas tecnologías.

No obstante, los alcaldes reconocen que el problema medioambiental que genera la energía nuclear, que no es menor, es el de los residuos, otro de los grandes temas que preocupa altamente a los alcaldes de AMAC. Nos encontramos ante un vacio provocado por la no renovación en doce años del Plan General de Residuos Radioactivos y la paralización de la construcción del ATC (Almacén emporal Centralizado). Además, actualmente existen o están en proceso de licenciamient almacenamientos intermedios de combustible gastado en todas las centrales nucleares de España. Esto es una contradicción absoluta con los acuerdos a los que se llegó con el Estado en el año 2006 según los cuales debía construirse un almacenamiento centralizado para estos residuos. Las incertidumbres sobre su construcción son grandes y la realidad actual ha llegado por unos hechos consumados que no han obtenido la participación municipal en ningún momento. Así los municipios deben hospedar almacenamientos de combustible gastado sin que ello obedezca a ningún acuerdo entre administraciones y sin que, una vez más, se hayan tenido en cuenta los perjuicios que estos almacenes ocasionan en las zonas.

Desde AMAC lamentamos de nuevo la falta de consideración con el mundo local a la hora de tomar decisiones estratégicas que afectan al desarrollo y a la supervivencia de los municipios cercanos a las centrales nucleares, desiciones que comprometen altamente el futuro de la ciudadanía y del desarrollo económico de los municipios afectados.