Como ya anunciábamos durante la semana, el trabajo cinematográfico del director de cine moralo, Rubin Stein, ha sido nominado junto a otros cuatro cortos más para optar a llevarse uno de los premios importantes del cine español, el Goya. Una vez conocida la noticia contactamos como con él para conocer su reacción.

¡Buenas noches Rubin!

Antes que nada enhorabuena.

¿Cómo recibe uno la noticia de que está nominado a los premios más importantes del cine español, te lo esperabas? ¿Cuál fue tu reacción?

Efectivamente, no lo esperaba. Es una gran noticia, sin duda, porque de alguna manera supone un broche de oro a la trilogía “Luz & Oscuridad”, tres cortometrajes de suspense rodados en blanco y negro con unas características cinematográficas muy peculiares y arriesgadas. Como curiosidad, “Tin&Tina” abría la trilogía con un cuadro de Francisco de Goya por lo que, que ahora “Bailaora” esté nominado a los premios que llevan su nombre, no deja de hacer que, de manera maravillosa, se cierre un círculo. Sobre todo, me alegro mucho por toda la gente que participó de una manera u otra en el cortometraje. Pienso mucho en los siete niños protagonistas jugando a esto del cine y que, de repente, lleguen a un lugar tan bonito como son los Premios Goya. Es un recuerdo que les acompañará toda la vida y me parece precioso.

La trilogía Luz&Oscuridad te está dejando muy buenos sabores de boca. Con los primeros cortos, Tin&Tina y Nerón, tuviste también muchos reconocimientos, pero ahora con Bailaora has llegado a lo más alto, al menos si hablamos de nuestro país. ¿Qué tiene Bailaora para haber llegado tan lejos?

Es un corto muy especial. No tiene diálogos por lo que toda la fuerza recae en la imagen y el sonido. Se invita al público a ser partícipe de una experiencia que ofrece muchas emociones: tensión, misterio, humor, ternura… y, al mismo tiempo, se le anima a ser una pieza fundamental de la historia, pues es el espectador quién debe encontrar la resolución al enigma que se plantea. Por otra parte, el hecho de descontextualizar algo tan icónicamente español como es el Flamenco (partiendo, además, de un título y un poster engañosos) es algo que sorprende al espectador, le pilla con la guardia baja y eso es muy interesante también desde un punto de vista dramático. Además, creo que estamos en un momento idóneo para reflexionar sobre los principales afectados de una guerra -los niños- así como de la cultura y el arte como posibles soluciones a nuestros conflictos.


"...no me gusta pensar nunca en ganar un premio..."

Bailaora como los trabajos anteriores están realizados en la región. ¿Qué te aporta Extremadura para trabajar aquí? ¿y qué le aporta la comunidad a tus trabajos?

Extremadura es mi tierra natal, es mi casa y, por tanto, me fascina seguir descubriéndola a medida que pasan los años. Algunos lugares inspiran historias y, en el caso de “Bailaora”, el pueblo fantasma de Granadilla fue el motor de esta historia. Es una localización maravillosa que desprende un halo de tragedia y misterio muy difícil de explicar con palabras. No me cabe duda que cada vez más rodajes vendrán a Extremadura a filmar algunas de sus secuencias, pues contamos con algunos parajes y localizaciones únicas en España.

Habrá que esperar a la celebración del 2 de febrero en Sevilla para saber si traerás para Navalmoral el Goya. ¿Qué supondría para ti ganarlo?

Sinceramente, no me gusta pensar nunca en ganar un premio. Recibirlo siempre es un gran orgullo y un gran reconocimiento a mi trabajo, pero intento focalizar en disfrutar el viaje más allá de cuál sea el destino. Lo importante ahora es que “Bailaora” está nominado y eso va a hacer que muchas personas se interesen por verlo. Y eso, al fin y al cabo, es lo que buscamos como cineastas: que nuestras películas lleguen al máximo público posible.


“...Bailaora continúa su circuito por festivales..."

La también morala Irene Cardona estuvo nominada en 2009 como Mejor Dirección Nobel; el actor moralo, Luis Cuenca, se lo llevó en el 97 por La buena vida y podemos contemplar al cabezón en el consistorio moralo; Luisa Gavasa vecina de Madrigal se lo llevó en 2016 por La Novia y así podríamos seguir… ¿Qué tiene nuestra zona que da tan buena gente para el cine?

Es cierto que, más allá de premios y nominaciones, en nuestra región hay mucho talento para el cine y tenemos grandes profesionales trabajando en la producción, la dirección, la interpretación, departamentos técnicos e incluso en la promoción, distribución y gestión cultural, pero también es cierto que este número es discreto comparado con otras zonas de España. Lo cual debe ser al mismo tiempo un gran mérito pero también una motivación para seguir esforzándonos en inculcar a las nuevas generaciones esa pasión por el cine.

¿Por cierto alguna proyección de tus cortos por Navalmoral? ¿En la zona? ¿Madrid?

Seguro que pronto tendremos la oportunidad de proyectarlo en Navalmoral, aunque no hay todavía ninguna fecha cerrada. De momento, haremos en Enero una proyección de la trilogía “Luz & Oscuridad” en Zarza de Granadilla para todo el pueblo, que colaboró de manera muy activa en el rodaje de “Bailaora”, allí estarán también miembros del equipo técnico, del artístico, figurantes y los niños protagonistas se verán por primera vez en pantalla grande por lo que va a ser un momento muy bonito. También en Enero habrá proyecciones de los cortometrajes nominados en la Academia de Cine de Madrid y en cines de otras ciudades españolas. Además, “Bailaora” continúa su circuito por festivales y en los próximos meses se proyectará en Francia, Italia, México, Canadá, Estados Unidos, etc.

Rubin Stein, muchas gracias por haber hecho un hueco en tu agenda para atendernos. Te esperamos después de la entrega de los premios, deseando que sea con el “Señor Goya” debajo del brazo, para que nos cuentes como son los entresijos de la puesta de largo del Cine Español.

Muchas gracias