El Ayuntamiento de Navalmoral celebró ayer el Pleno Ordinario correspondiente al mes de Septiembre, después del descanso estival, donde se incluyeron varios puntos que fueron aprobados en su totalidad por unanimidad. Los concejales intervinieron en el turno de ruegos y preguntas, generandose tensión en elgunos casos y teniendo incluso que llamar la atención la presidenta al portavoz del PP hasta en dos ocasiones por intervenir cuando no le correspondía.

El Pleno, que retomaba la actividad plenaria tras el paréntesis del verano, comenzó con la aprobación de la sesión anterior y continúo con las tomas de conocimiento de la información de la ejecución trimestral correspondiente al segundo trimestre y con el periodo de pago a proveedores e informe de morosidad correspondiente también al segundo trimestre.

El resto de los puntos al igual que el primero fueron aprobados por unanimidad. En el cuarto se incluyó el control financiero posterior al ejercicio 2017, el quinto la cuenta general del ejercicio 2018, el sexto el reconocimiento extrajudicial de créditos del cuarto ejercicio y por último el Plan Anual de Control financiero correspondiente al ejercicio 2018-2019.

El Pleno finalizó con los ruegos y preguntas que realizaron los cuatro portavoces de la oposición presentes, al no estar el portavoz de VOX. La alcaldesa pidió que esta última parte no se convirtiera en un debate pues los portavoces tan solo toman la palabra para formular los ruegos y preguntas. Aún así, durante el turno del Equipo de Gobierno para contestar al portavoz del PP, que preguntaba entre otras cuestiones sobre las horas extras de la Policía Local, la presidenta le tuvo que llamar la atención en dos ocasiones, hasta tal punto que llegó a recriminarle que no convirtiera el Pleno en un circo, al interrumpir este con unos papales en alto, uno en cada mano, mostrándoselo a los asistentes.

Turno de ruegos y preguntas