Los actos centrales del 25N, Día Internacional Contra la Violencia de Género, donde se leyó el manifiesto y hubo una actuación musical, congregaron la noche de ayer en Navalmoral a multitud de personas entre las que se encontraban políticos locales de diferentes signos políticos, diversos colectivos y alumnos de las escuelas taller de Navalmoral, entre otros.

Durante la concentración intervinieron la concejala de Mujer e Igualdad, la alcaldesa morala, un representante de CEPAIM y una representante del Consejo de la Mujer en Navalmoral que fue la encargada de leer el manifiesto.

Para finalizar el acto la cantante pacense Maritune se subió al escenario para cantar temas propios y otros tan reconocidos como “Malo” de Bebe.

MANIFIESTO 25N NAVALMORAL DE LA MATA

La violencia de género es global, no tiene fronteras, se da en todos los países y sociedades, y se dirige a todas las mujeres, sin distinción de clases etnia o grupo de pertenencia. No hay un perfil de victima de violencia: el principal factor de riesgo es SER UNA MUJER. De ahí que las respuestas que se necesiten, deban ser globales, integrales, sistemáticas e ir dirigidas a la Médula del sistema que degrada y discrimina y asesina a las mujeres por el hecho de serlo, Para ellos se necesita el compromiso personal y político de todas las instancias, de todas las personas y mujeres que creen firmemente que sin la igualdad de género no es posible el desarrollo ni la democracia, como reflejó la plataforma de Acción de Beijing de las Naciones Unidas, ya en 1995.

El 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer. Multitud de acciones reivindicativas y simbólicas se desarrollan en nuestro país y en todo el mundo, como cada año, desde que en 1999, La Asamblea General de la ONU, en su resolución 54/134, invitara a los Estados y Las Organizaciones Sociales e Internacionales a desarrollar jornadas de denuncia, contra las violencias hacia las mujeres y las niñas.

Hasta la fecha, han sido asesinados por violencia de género 69 mujeres, entre ellas 8 niñas y 2 niños; mientras que aquí el punto de atención psicológica por VG de Navalmoral está atendiendo unas 100 mujeres aproximadamente, de las cuales la mitad son de Navalmoral.

Una realidad difícil de asumir en un país que está celebrando el 40 aniversario de su Constitución y de su vida en democracia. Por si fuera poco, y a pesar de la sensibilización social, aún no existe la cultura de denunciar la violencia sexual, los indicadores y estadísticas son escasos y nos enfrentamos a una Justicia Patriarcal que, en general, no tiene perspectiva de género.

Es urgente que el Gobierno y la Judicatura den un un paso definitivo, hacia una revisión del sistema judicial y las leyes de protección en clave feminista, que permita avanzar en la configuración de una Justicia que no deje en un estado de indefensión a las mujeres víctimas. Situación que se agrava en el caso de las mujeres migrantes y refugiados y las solicitantes de asilo que llegan a nuestro país. Todas ellas se ven sometidas a la multitud de obstáculos que impiden el acceso a un a vida libre de violencias de género.

Herramientas de luchas, el Convenio de Estambul y el Pacto de Estado contra la violencia de genero.

La violencia contra las mujeres y las niñas es, ante todo, una violación de los Derechos Humanos y así lo reconoció Naciones Unidas, en 1993 -no hace tanto tiempo-, y el Consejo de Europa en el Convenio de Estambul en 2011.

Este informe elaborado por el movimiento feminista y las organizaciones de mujeres, que forman parte de la plataforma CEDAW, ha sido suscrito por más de 200 organizaciones en España. Es importante destacar que, el Convenio de Estambul, es el primer instrumento de carácter vinculante en el ámbito europeo en materia de violencia contra la mujer y violencia doméstica, que reconoce como delitos todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas.

Eso implica que los Estados deberán introducir en sus sistemas jurídicos estos delitos y adaptar las legislación nacional al mismo. En ese sentido, el Pacto de Estado contra las violencias de género, debe suponer un impulso tan esperado como urgente para el desarrollo de algunas de las reivindicaciones de la agenda feminista y para la adaptación de nuestra normativa al Convenio. Una de esas medidas, para por Revertir el recorte de la Cooperación Internacional para eliminar la violencia hacia las mujeres.

Desde el Consejo sectorial de las mujeres, denunciamos cualquier forma de violencia contra las mujeres en el mundo y en nuestro país, en cualquier espacio y en cualquier ámbito, y seguiremos apoyando y sumándonos a todos aquellos colectivos feministas y del movimiento de mujeres para aúnas esfuerzos y lograr lo más pronto posible una vida libre de toda violencia contra nosotras y nuestras niñas y niños.