Con el fin de mejorar la fluidez del tráfico rodado en la ciudad, el gobierno municipal ha informado que se van a realizar cambios en la dirección de algunas calles de Navalmoral.

La primera modificación comenzará a producir efectos el viernes 27 de julio afectando a la avenida de San Isidro, que se convertirá en vía de sentido único, dirección centro urbano. Esto a su vez permitirá ampliar las plazas de estacionamiento disuasorio, tal y como determina el estudio elaborado por la Universidad de Extremadura.

Se ha elegido esta fecha porque las labores de pintado de señalizaciones horizontales finalizarán ese día y, por tanto, para evitar desconcierto a conductores y conductoras, que se encontrarían de súbito con indicaciones diferentes a las de su práctica habitual dibujadas en el asfalto, se ha preferido que comience a regir desde ese momento el nuevo cambio de dirección. Así también, se evitarán los efectos nocivos de los actos vandálicos de retirada de plásticos que cubren las señales verticales y que han creado confusión, tal y como se ha podido apreciar atendiendo a las redes sociales de Navalmoral.

La segunda modificación, el 30 de julio, será la que sufran las calles Azahar y Murillo en su conexión con la glorieta de la Cruz del Rollo, a la que se podrá acceder directamente desde la glorieta de Rosalejo pasando por la citada Avda. de San Isidro. Es decir, estas calles serán en sentido opuesto al actual.

Este cambio, al mismo tiempo, obliga a modificar el itinerario de le Calle Azahar en su recorrido hasta Genaro Cajal.

Siendo conocedores de los posibles problemas que pueden suscitar estos cambios se ha dispuesto  una importante campaña informativa con reparto de boletines, comunicación a los medios y publicación en las redes sociales del Ayuntamiento. A esto hay que sumar una abundante presencia policial durante varios días en los tramos afectados  para indicar los trayectos a seguir y atender las dudas vecinales.

Por último, decir que la decisión de los cambios de dirección se ha adoptado  siguiendo las indicaciones del Estudio sobre Tráfico Rodado elaborado por la Universidad de Extremadura, donde se insiste en la idea de mejorar la accesibilidad del peatón así como en la de aumentar las calles de dirección única. Esto, además, permite aumentar considerablemente el número de plazas de aparcamiento en San Isidro y queda garantizada la fluidez del tráfico al permanecer Genaro Cajal como calle de doble sentido.