El Ayuntamiento de Jarandilla ha iniciado hoy la campaña contra el vertido de colillas en las gargantas y para ello repartirá más de 500 conos cenicero que se pueden recoger ya en la oficina de turismo y en la casa de cultura jarandillanas.

La campaña se organiza no solamente por el impacto negativo que las colillas tienen si no también porque no hay que olvidar que una colilla, a pesar de su tamaño, puede llegar a contaminar hasta 50 litros de agua.

En las calles, además de las colillas, también los chicles constituyen otro de los residuos que traen de cabeza a los operarios del servicio de la limpieza pues cuesta mucho trabajo despegarlos de la vía pública y por eso la Concejalía de Limpieza aconseja a los ciudadanos llevar habitualmente a mano el cono, para poder utilizarlo en cualquier momento y no solamente en las gargantas. “Se trata de que no se ensucien y afeen las calles”, comentan desde el Ayuntamiento, y recuerdan la importancia de trasladar una buena imagen de la ciudad, sobre todo en la época de verano, cuando Jarandilla es visitada por gran número de turistas.