Extremadura volvió a ser en 2017, con 44’6 donaciones por cada 1.000 habitantes la comunidad autónoma que más donaciones aporta en relación con su población, seguida por Castilla y León (42’3) y Asturias (40,4), situándose más de ocho puntos por encima de la media nacional (36’3).

Esta posición se viene obteniendo desde 2014 y se ha mantenido un año más gracias a que aumentó un 2’6 por ciento el número de donaciones, que pasaron de 46.983 en 2016 a 48.206 en 2017.

Con las donaciones de los extremeños se obtuvieron en 2017 unos 20.000 litros de sangre, que después de ser procesados en el Banco de Sangre del SES se han convertido en aproximadamente 10.000 litros de hematíes, 7.000 litros de plasma y 2.400 litros de plaquetas, los tres productos sanguíneos más demandados en los centros hospitalarios.

El Banco de Sangre y Tejidos de Extremadura comenzó a funcionar en el año 2002 como Centro Comunitario de Transfusión, con el objetivo de obtener, procesar y distribuir componentes sanguíneos de calidad a todos los hospitales de la región.

Cuenta con una plantilla de 44 profesionales y tiene su sede física en Mérida, si bien su ámbito de actuación es regional, tanto en lo que se refiere a la obtención de sangre (con más de 300 puntos de colecta en localidades, centros de trabajo, instituciones de enseñanza, etc.) como a la distribución, ya que se ocupa del suministro de todos los productos sanguíneos que se transfunden en la región, tanto en centros públicos como privados.

Diariamente cuatro vehículos de transporte distribuyen los productos sanguíneos solicitados por los centros sanitarios de la región, y además de esa distribución programada atienden una media de tres pedidos urgentes al día desde los centros hospitalarios.