OPINIÓN. COLABORADORES.

“El Sentir extremeño” por Carlos Utrilla

El preambulo del Estatuo de Autonomía de Extremadura nos cuenta que nuestra región “ha estado como tal en todos los empeños de la modernidad política española, desde los albores gaditanos del constitucionalismo. Pero es la recuperación de la democracia, con la Constitución de 1978, la base sobre la que edificamos la Extremadura del presente y del futuro. Un pueblo, sí, pero un pueblo de ciudadanos libres e iguales. Ese es el fundamento sobre el que este Estatuto de Autonomía de 1983 encarna contemporáneamente el deseo de autogobierno de los extremeños, la dignidad irrenunciable de unos ciudadanos que deciden por sí mismos asumir el reto propuesto por la Constitución y rebelarse contra una larga historia de dependencia e insignificancia política“.

Desde 1983 Extremadura se autogobierna y aún son muchos los paisanos que se siguen preguntando si ha sido positivo para los extremeños. Lo que para uno es positivo, por poder gestionar nuestra propia sanidad y nuestra educación, para otros estos puntos, que nos hacen más extremeños, son el punto de partida de no estar en una condición de igualdad con el resto de españoles.

La creación de una bandera, un escudo e incluso un himno, que todos somos al menos capaces de tararear, no ha creado una conciencia extremeña suficiente que nos una a todos. Somos una región extensa y poco poblada donde es difícil buscar similitudes entre la forma de ser, formas de expresarse o el propio acento entre ciudadanos del sur, del centro o del norte; o incluso si rizamos el rizo, entre los del este y el oeste. Diversidad enriqueciendo a la Extremadura de hoy en día hay, y mucha, pero es una realidad innegable que vemos a nuestros vecinos del sur como andaluces y ellos a la vez nos identifican a nosotros como castellanos.

Sea de la manera que sea, Extremadura la formamos todos y hoy es nuestro día. Día para presumir de haber nacido, de vivir o de ser un extremeño tanto dentro como fuera de nuestra comunidad. Día de contar a los vecinos del sur como nos sentimos los del norte de la región y de escuchar como se sienten ellos. Día de buscar lo que nos une y no de señalar las diferencias con el fin de separar. Todos libres e iguales somos extremeños sintiendo más empatía con andaluces, castellanos y por qué no con leonenes también. Hoy es nuestro día, y recordando los años del colegio celebrando de la Semana de Extremadura donde nos enseñaban la región, felicito a todos los paisanos de aquí, a los de fuera y a los que quieran venir.

¡Feliz Día de Extremadura!