El Cronista Oficial de la Villa de Navalmoral, Domingo Quijada, se plantea su continuidad en el cargo, a pesar de tener este carácter perpetuo, tras analizar profundamente las opiniones y las conclusiones expuestas en el pleno ordinario del jueves pasado sobre el Informe que le encargó la corporación municipal del  callejero municipal aplicando la Ley de Memoria Histórica.

Domingo Quijada ha sorprendido esta tarde, sobre las seis menos cuarto, cuando ha publicado a través de las redes sociales (pincha aquí), una nota que titula “Comunicado del hasta ahora Cronista Oficial de la Villa”.

En la nota explica que ha realizado su trabajo con total rigor y objetividad, y que tras analizar las opiniones y conclusiones expuestas, en el pleno del jueves pasado, por ciertas agrupaciones políticas municipales a cerca del Informe que le encargó el Ayuntamiento, toma dicha decisión.

Recuerda, Quijada, que fue elegido en noviembre de 1993 por unanimidad como Cronista Oficial de la Villa.

Cita textualmente lo que dijeron en el pleno algunos de los concejales como que “es un insulto a la memoria colectiva”, y que aludieron a una “Ley de Memoria Democrática de Extremadura”, copia de la andaluza y que aún no se ha aprobado, e insiste Domingo en que “se toman la Ley como les interesa sesgando puntos fundamentales”.

Continua señalando a los que pidieron “que se cree una Comisión de expertos que estudie el tema con detenimiento y se vote con todas las garantías legales…” y a los que exigen que se diga “qué cumple y qué no cumple”. También apunta que en el debate aludieron a otras calles que en nada tienen que ver con éstas.

Insiste en que él se ha leído y analizado a fondo la vigente Ley 52/2007, comprobando que otros que han hablado no lo han echo, o que sólo se han leído lo que les conviene. El punto del pleno fue rechazado por mayoría.

Tras las argumentaciones lanza una pregunta: “¿Qué pinto yo aquí, si no cuento con el apoyo de quienes siempre creía representar…?”

Termina la nota indicando que como todas las decisiones hay que tomarlas con calma, se toma una semana antes de presentar su dimisión, a pesar de que el cargo de Cronista es perpetuo.