Los seis supervivientes de la deflagración que se produjo en agosto de 2017 en un transformador del hotel, 100% Fun, de Tarifa, y en el que fallecieron dos personas, han declarado los pasados días 5 y 6 de febrero en el Juzgado de Instrucción nº4 de Algeciras en calidad de afectados y testigos. Uno de ellos, el moralo Daniel Domingues, nos ha contado sus impresiones tras regresar a Navalmoral.

El proceso sigue su curso con las declaraciones de los afectados y peticiones de informes y pruebas documentales. Hasta el momento han declarado como investigados responsables de Endesa y del establecimiento, aunque  previamente intentaron personarse como afectados. De momento tendrán que seguir acudiendo a los juzgados de Algeciras para declarar y pasar por los servicios médicos para que les hagan valoraciones.

Tras su vuelta a Navalmoral charlamos con Daniel Domingues que intenta normalizar su nueva realidad entre ejercicios de rehabilitación y adaptándose a la vivienda que ha tenido que alquilar, pues la de sus familiares directos no cumplen con los requisitos que su nueva vida necesita.

Para comenzar Daniel nos avisó de que el proceso judicial va para largo, pero que sus compañeros y él están tranquilos pues cuentan la verdad y no tienen nada que esconder. Las acusaciones cruzadas que se puedan producir por parte de los que les ocasionaron el daño no les afectan, pues ellos cenaban fuera de la vista de los clientes en un pequeño patio al lado del transformador, justo donde les indicaron y no por ningún capricho personal.

Volver al lugar donde ocurrió todo, entrar al juzgado, recordar todo lo que sucedió produce tristeza y rabia, pero hay que ver la parte positiva y es que el proceso y nuestra recuperación van para adelante“. Daniel nos recuerda que han pasado ya 18 meses de los cuales 12, un año, los ha pasado entre el centro médico de Sevilla y los otros dos centros de Madrid. Ahora lo recuerda como una experiencia dura al tener que pasar varias veces por el quirófano y donde además se le sumaban las horas en las salas de rehabilitación. Cosas tan sencillas como incorporarte de la cama o volver a andar han supuesto grandes retos para él.

No todo está siendo retos físicos en la vida de Daniel, la parte psicológica y la ayuda que recibe no la puede dejar atrás pues es consciente que su humor ha cambiado. Recuerda su vida anterior como la de cualquier joven de su edad, actualmente tiene 26, practicando mucho deporte y llevando una vida sana, “todo esto afecta psicológicamente” nos indica. Pero gracias a la ayuda de los profesionales, de su familia, de la gente cercana y a la práctica del deporte que sus dolencias le permiten, lo lleva lo mejor posible.

Está agradecido a todos los suyos, pues sabe que el cambio no lo ha sufrido él solamente. Sus padres, su novia y su abuela son una parte fundamental de su día a día, “ellos son los que sufren mis cambios de humor“. Aunque en este momento haya conseguido cierta independencia al mudarse a vivir a una casa que cubre sus necesidades pues cuenta con espacios amplios y tiene acceso a temperaturas acordes para sobrellevar lo mejor posible los efectos de las quemaduras y las operaciones, aún necesita de cierta ayuda que entre unos y otros le van proporcionando a diario.

Continúa con la rehabilitación que le dan desde las aseguradoras y está pendiente de ayudas para poder llevar una economía más desahogada con los gastos extras que le genera una vivienda adaptada, por ejemplo.

Daniel ve su proceso con pequeños parones para poder seguir avanzando, “doy un paso atrás, para poder avanzar dos“. La última operación que le realizaron para ganar más movilidad en una de sus manos, le tiene ralentizado en cuanto a la rehabilitación. Tiene ganas de poder aumentar la actividad para su recuperación con la natación, pero es consciente de que tendrá que tener más intervenciones en las manos para ganar movilidad y esto volverá a ser dar un paso atrás para avanzar más.

De nuestro encuentro con el joven moralo nos quedamos con sus ganas de que todo vaya a mejor con la ayuda de su gente y los médicos, y por supuesto con el Daniel positivo que saca todo para afrontar los nuevos retos que la vida le pone por delante.