El director de la Central Nuclear de Almaraz, Rafael Campos Remiro, acompañado del responsable de Relaciones Institucionales de la planta, Aniceto Gonzalez, dieron a conocer ante los medios, ayer en Navalmoral, el balance sobre la explotación de la planta durante el primer semestre de este año. Entre otros asuntos también respondieron a las preguntas sobre la asamblea de la plataforma Almaraz no se Cierra.

Central de Almaraz

Durante este primer semestre Rafael Campos Remiro ha comenzado a ejercer como nuevo director de CNA en sustitución de José María Bernaldo de Quirós. Además se ha llevado a cabo la misión OSART con resultados positivos pues sitúan a la planta a nivel mundial entre las que presentan un menor número de propuestas de mejora, siendo ejemplo para otras nucleares del mundo.

La producción bruta generada entre las dos unidades, según informaron, ha sido durante los primeros seis meses del año de 8.150 millones de kWh, siendo la neta de 7.860millones de kWh. Anunciaron que el 6% de la energía consumida en el país proviene de Almaraz y destacaron que las unidades no han registrado ninguna parada automática del reactor.

La Unidad II paró durante este periodo llevándose a cabo más 9.700 actividades de revisión y mantenimiento. La Unidad I parará según lo previsto 35 días, desde el 29 de octubre.

Los controles siguen siendo una constante, anunciaron, habiéndose realizado unas 600 muestras en un entorno de 30 km alrededor de la planta sin que se hayan detectado variaciones significativas. De igual modo se sigue formando a los trabajadores y continúan apostando por apoyar y colaborar con el entorno.

Con respecto a la asamblea de Almaraz no se Cierra han dicho tener conocimiento de ella a través de las redes sociales y que esperan que no tenga ningún color político.

El 31 de marzo próximo es la fecha en la que deberán realizar la gestión oportuna para pedir la renovación de la planta por otros diez años, independientemente de lo que se decida desde el Gobierno, y han asegurado que la puesta en marcha del ATI les da un margen de maniobra de cinco años.