Las obras de acondicionamiento de la carretera de acceso al Pico Villuercas, que roza los 1.600 metros de altura y encumbra el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara, se están llevando a cabo con un presupuesto de 995.545 euros mediante un proyecto de la Diputación de Cáceres, y continúan su progreso de manera satisfactoria estando próxima su finalización en los próximos meses.

El objetivo de este proyecto es la recuperación y rehabilitación para su uso de toda la calzada, debido al gran potencial turístico y educacional de la zona, lo que justifica la inversión en la recuperación de esta carretera, que se encontraba en un estado muy precario, tal como explica el diputado de Infraestructuras Territoriales Inteligentes y Movilidad de la Diputación de Cáceres, Fernado García Nicolás.

El camino de subida al Pico Villuercas, desde el inicio en su intersección con la carretera EX-118, disponía de un trazado de 11 km de longitud y 5 metros de anchura adecuado al uso que de él hacía la antigua base militar de transmisiones (en desuso desde hace décadas), bien insertado en la orografía por la que discurre pero en un estado de total abandono que hacía difícil su uso por el tráfico convencional. En la actuación proyectada se ha mantenido el trazado existente, al que se ajustan las obras, mejorando en lo posible.

Hasta el momento se ha despejado la vegetación espontánea en las márgenes viarias -con podas controladas de las especies arbóreas- y se han retirado acúmulos de tierra en la explanada y restituido varios terraplenes por pérdidas de tierra.

Se han mantenido las cunetas hormigonadas de la antigua carretera en aquellos tramos en los que su estado de conservación era aceptable y demolido las que se encontraban mal. Las cunetas demolidas se han hormigonado durante el mes de agosto, utilizando una sección tipo abordable a fin de que puedan ser utilizados como “escape” por el tráfico en caso de necesidad.

Asimismo, se ha finalizado con el extendido de la capa de rodadura proyectada, con mezcla bituminosa en caliente, necesitando en varios tramos una regularización previa con el mismo material para mejorar la rasante.

La obra se continuará con la reconstrucción de la cuneta hormigonada; se dotará a todo el camino de señalización vertical, aplicación de marcas viales, elementos de balizamiento (captafaros) y otros elementos de protección como barreras de seguridad.

Para facilitar y potenciar el uso recreativo, paisajístico y educacional del trayecto, el proyecto prevé habilitar algunas zonas para la parada y estancia de vehículos, aprovechando para ello superficies ya existentes.

La finalización de las obras está prevista para el inicio del próximo otoño.